martes, 24 de julio de 2012

Santa Apolonia recupera su esplendor

Como ya habíamos anunciado en nuestro blog de gestionarte, esta noche, se presenta en el Real Parroquia de Santa Ana en Triana la restauración de la tabla de "Santa Apolonia" una magnífica obra de pintura que pudiera haber sido ejecutada por Hernando de Esturmio, a mediados del siglo XVI.

Santa Apolonia es una más del grupo de vírgenes mártires que sufrieron en Alejandría durante un levantamiento local contra los cristianos, antes de la persecución de Decio. Fue martirizada mediante la extracción violenta de todos sus dientes y por esta causa es considerada la patrona de la odontología. Iconograficamente, se la representa como una joven virgen que tiene en la mano unas tenazas (en otras ocasiones los dientes en una bandeja) junto con la palma del martirio en la otra mano, propia de su condición de mártir.

El estado de conservación de la pieza era deplorable (ver entrada del blog del viernes 2 de Diciembre de 2011) requiendo una actuación de conservación-restauración integral tanto a nivel de soporte como de la película de color.

Con respecto al soporte de madera, los diferentes focos de hongos y zonas atacadas por insectos xilófagos se sumaban a las fisuras y fendas provocadas por los movimientos inherentes de la madera y los refuerzos colocados, que habían debilitado notablemente la tabla. Ésta presenta demás un alabeamiento considerable que no se ha corregido. 

El tratamiento del soporte, que ha pretendido ser lo menos intrusivo posible, respetando deformaciones y adiciones históricas, ha consistido en una limpieza general del mismo, la consolidación, primero mediante inyección e impregnación y después mediante la inclusión de chirlatas y/o resina epoxi con el fin de dotar a la obra de un soporte estable y sólido, para finalizar con un nuevo montaje adecuado a la realidad de la pieza.


Tras la fijación de la película pictórica, comenzó el proceso de limpieza de la pintura en diferentes fases: En primer lugar, se procedió a la retirada del barniz que recubría toda la superficie. La oxidación que presentaba impedía visualizar correctamente el colorido y los detalles de la obra. Tras el barniz, numerosos repintes y zonas alteradas de la obra salían a la luz (previamente se habían identificado con luz ultravioleta), destacando las zonas de los bordes y, sobre todo, los dos ángulos superiores que habían sido ampliados para convertir la tabla (semicircular en origen) en un cuadro rectangular. Los repintes, igualmente, venían a ocultar zonas que habían sufrido daños tales como quemaduras por velas, arañazos o incluso agresiones intencionadas como se observa en las fotografías.




Una vez culminado el proceso de limpieza había que recuperar una correcta visión estética para lo que, como es habitual, se procedió a una reintegración volumétrica y cromática de las lagunas.  La zona superior que había sido alterada compositivamente se ha mantenido ya que la obra actualmente -y desde hace siglo y medio por lo menos- tiene carácter de pieza independiente presentada con su propio marco y no se ha considerado oportuno seguir otro criterio más arqueológico que fuera en detrimento de la visión general de la obra. No obstante, la documentación generada y la reversibilidad e inocuidad de la reintegración permiten adoptar otro criterio si, en un futuro, se decidiese mostrar junto con el resto de las tablas del retablo del que formaban parte, de una manera más academicista o museográfica.


Por último, para el montaje y exposición de la pieza, se ha optado por un sistema de fijación que no genere tensiones en la madera (los embarrotados están superados en la actualidad por otros sistemas más inocuos y sencillos) solucionando la sujeción de la misma mediante tres elelementos de madera que, sujetos al marco, permiten la correcta colocación de la tabla sin adherirse a ella. Igualmente, permite a la madera constitutiva de la obra "moverse" con respecto a los posibles cambios climáticos, de temperatura y/o humedad que pueda verse sometida en un futuro. Los diferentes puntos de apoyo tienen medidas diferentes para facilitar la colocación al no estar la tabla alineada por el alabeamiento sufrido. El marco se ha mantenido procediéndose a su restauración y dorado ya que carecía de valor histórico alguno.


Con respecto al origen, autoría e historia material de la obra, la intervención de conservación-restauración efectuada ha propiciado su estudio y puesta en valor ya que, tal y como se evidencia por los daños que presentaba y la memoria colectiva de los feligreses, esta pintura junto con otras muchas, se encontraban diseminadas por el edificio sin que se les otorgase el valor que les corresponde como magníficas pinturas de mediados del siglo XVI. A dicho respecto hay que apuntar que la colección pictórica de la parroquia de Santa Ana de Triana no está del todo estudiada ni correctamente valorada, ya que el volumen de piezas y su dispersión han confundido a no pocos historiadores del arte de los que han llevado a cabo catalogaciones y/o inventarios de las mismas. 

En relación a la obra que nos ocupa, perteneció a un retablo en el que figuraban también otras pinturas como la de Santa Lucía (también virgen y mártir) que algunos autores atribuyeron a Francisco Frutet, pintor que como ha quedado demostrado recientemente por el profesor Rojas-Marcos, nunca existió. Es por ello, por lo que siguiendo la estética de la obra y los diferentes datos que poseemos sobre su origen e historia material, nos inclinamos a pensar (como también apuntan otros) a que esta pintura pudiera haber salido de la mano de Hernando de Esturmio, ya que están documentados trabajos del artista para esta fábrica junto a otros pintores del dieciséis como Pedro de Campaña, Alejo Fernández o Alonso Vázquez, de los cuales quedan importantes muestras en la iglesia trianera.


Recreación virtual de la pintura incluída en una arquitectura
 retablística propia de mediados del siglo XVI en Sevilla.

jueves, 12 de julio de 2012

Presentación de la restauración de "Santa Apolonia" en la Real Parroquia de Santa Ana en Triana

El próximo martes 24 de Julio, tras la celebración de la tradicional novena dedicada a la Señora Santa Ana (que da comienzo a las 20,30 horas)  la Real Parroquia del mismo nombre, del barrio sevillano de Triana presentará la restauración de la tabla de "Santa Apolonia", obra intervenida por Gestionarte entre los años 2011 y 2012.

Dicha presentación consistirá en la exposición pública de los trabajos llevados a cabo -apoyada por imágenes- siendo realizada dicha disertación por Benjamín Domínguez Gómez, conservador-restaurador de bienes culturales, director-responsable de la empresa.

"Santa Apolonia" es una pintura sobre tabla fechable en el siglo XVI que unos autores vinculan a Hernando de Esturmio y otros a Alonso Vázquez, ambos con obras documentadas en el templo. Formaba parte de uno de los, al menos, cuatro retablos que existían en esta parroquia conformados por pinturas de esta tipología y cronología y del que sólo ha perdurado en su ubicación original el Retablo Mayor. 

Muchas de las obras pictóricas que formaban parte de dichos retablos fueron reubicadas en otros de estilo neoclásico (a finales del s. XVIII o durante el siglo XIX aprox.) para ser definitivamente consideradas como obras independientes al eliminarse estos retablos y distribuirse por las diferentes dependencias parroquiales durante el siglo XX.

jueves, 5 de julio de 2012

La recuperación visual del patrimonio perdido, a nuestro alcance.

En el Salón del Almirante de los Reales Alcázares de Sevilla se presentó el pasado 11 de Junio la obra Recuperación visual del patrimonio perdido. Conjuntos desaparecidos de la pintura sevillana de los Siglos de Oro, nuevo volumen del catedrático de la Universidad de Sevilla Enrique Valdivieso y del doctor en Historia del Arte y colaborador del primero, Gonzalo Martínez del Valle. 

La gran novedad y atractivo de esta obra es que contiene un centenar de reconstrucciones de retablos con pinturas de la Sevilla del Siglo de Oro, riquísimo patrimonio perdido a lo largo del tiempo a causa de hitos como la Guerra de la Independencia, la Desamortización de Mendizábal, la revolución de 1868 o la Guerra Civil, convirtiéndose así en una herramienta de gran utilidad para el estudio y la conservación del patrimonio en nuestro territorio.

 El trabajo, que ha contado con la colaboración en la edición y diseño de la obra de Fernando Olmedo, ha consistido en colocar por medio de tratamiento informático los lienzos perdidos en su emplazamiento con criterios de composición, luz y color originarios. En el caso de que ya no existiera el edificio, los autores han seguido la pista de antiguas descripciones o contratos documentales aplicando además los criterios de la lógica distribución litúrgica y estilística.

Y es que las nuevas tecnologías, así como el avance en la documentación y estudio del patrimonio cultural, en este caso sevillano o focalizado en la escuela sevillana, están abriendo nuevos cauces de investigación. Hasta fechas recientes, las obras perdidas o mutiladas por diferentes sucesos quedaban condenadas a una "literaria" recreación en nuestra mente sin más posibilidad -en el mejor de los casos- que configurar un dibujo, más o menos correcto, de lo que pudo ser ese retablo o conjunto pictórico. 

 

Sí es cierto que, en algunas ocasiones -las más afortunadas- contábamos con imágenes de los fondos de la universidad (fototeca) o del IPHE, entre otros, pudiendo conocer dichas obras generalmente, si se documentaron antes de su desmantelamiento en los años de la guerra civil. Sin embargo, para los conjuntos desamortizados -que fueron muy numerosos y de gran importancia- no contábamos más que con las descripciones de los cronistas de la época o los contratos de ejecución.

De un tiempo a esta parte, las aplicaciones informáticas nos permiten recrear esos espacios, retablos, conjuntos o pinturas de una manera virtual mejorando considerablemente la forma y modo de visualizar dichas piezas, ayudando, por tanto, a una mejor comprensión, estudio, análisis y, por qué no, difusión entre los menos iniciados.

Para la conservación -y muy especialmente para la conservación de retablos- la utilización de estos medios técnicos esta ayudando mucho a la comprensión técnica y estilística de la obra, gracias a la implementación de medidas, piezas, ensambles o anclajes en las recreaciones convirtiéndose así en una herramienta de análisis fiable y determinannte en algunos casos, para elaborar su historia material.

                                                                                                                                                                                                               Recreación de una de las hipótesis de trabajo sobre la distribución de espacios en el Retablo Mayor de la Parroquia de Santa Ana de Triana (Sevilla) donde se comprobó la existencia, en origen, de la continuidad de la cornisa de transición entre el primer y segundo cuerpo (hoy mutilada por la inclusión del camarín barroco) entendiéndose, por tanto, que tendría una concepción parecida a la que Nufro Ortega  -autor de ambos retablos- concibiera para el mayor de Santa       María de Carmona que sí se ha conservado.  Igualmente, corroboraría la desaparición de una de las tablas (la central del segundo cuerpo) que podría corresponder a la iconografía de la Epifanía, ausente en todo el conjunto conservado en la actualidad. 




Sirvan estas líneas como reconocimiento a tan meritorio trabajo desarrollado por estos investigadores de la Universidad de Sevilla, con el deseo de poder utilizar su nuevo libro a la mayor brevedad posible como herramienta para algún trabajo de restauración. Enhorabuena.


martes, 3 de julio de 2012

Para ir a ver:"Los jardines de luz" de Sorolla en la Alhambra

La exposición "Sorolla. Jardines de luz" reúne en el Museo de Bellas Artes de Granada, incluído dentro del imponente edificio del Palacio de Carlos V, en pleno corazón del complejo de la Alhambra,  medio centenar de obras del pintor valenciano Joaquín Sorolla (1863-1923) inspiradas en los patios árabes y en la fascinación que sintió el artista tras visitar Andalucía. La muestra, considerada como uno de los grandes acontecimientos culturales del año en la comunidad, podrá visitarse hasta el próximo 14 de octubre.

Comisariada por un comité de expertos compuesto por Tomás Llorens, Blanca Pons-Sorolla, María López Fernández y Boye Llorens, la muestra reconstruye el encuentro de Joaquín Sorolla con Andalucía y su cultura milenaria, así como la atracción que experimentó el artista por los patios y jardines árabes del Alcázar de Sevilla y, sobre todo, de la Alhambra en contraste con el impacto visual de las montañas blancas de Sierra Nevada.  
 


La exposición está dividida en cinco secciones: La Tierra, El Agua, El Patio, El Jardín y El Jardín de la Casa Sorolla, y se centra en un momento crucial de la vida creativa del pintor, en sus años de plena madurez, y en estas composiciones donde las arquitecturas vegetales, los mármoles, las cerámicas, la luz y los colores cobran vida como si el artista se hubiera detenido sobre los reflejos del agua, las geometrías arquitectónicas y el mosaico cromático de los jardines. Tras sus visitas a la Alhambra en 1909, 1910 y 1917, Joaquín Sorolla pinta repetidamente los distintos espacios y jardines de la Alhambra y el Generalife, entre los que se encuentran la Torre de los Siete Picos, el Patio de Arrayanes, el Mirador de Lindaraja, el Patio de Comares o el Jardín de Daraxa.

La muestra itinerante está organizada por el Patronato de la Alhambra y Generalife, el Museo Sorolla y Ferrara Arte. Tras su paso por el Palacio del Diamante de Ferrara (Italia), donde ha tenido una gran acogida por parte tanto de la crítica especializada como del público, 'Sorolla. Jardines de luz' llega a la Alhambra para, posteriormente, en otoño, recalar en el Museo Sorolla de Madrid de donde proceden la mayoría de los cuadros (23 obras). El resto (22 obras)  lo hacen de instituciones y colecciones privadas de todo el mundo, algunos de las cuales se exponen al público por primera vez. La muestra incluye también un importante número de piezas documentales, entre las que se encuentran cartas y fotografías, y el libro de firmas de la Alhambra, donde Sorolla dejó constancia de su paso por el monumento.

lunes, 2 de julio de 2012

España ejemplar

No hace falta saber mucho de fútbol para entender, después de ver los noventa minutos jugados anoche por la selección española, el secreto de su éxito: No es la técnica, ni los entrenamientos ni la preparación física, que también. No son los altos sueldos de los jugadores ni la paridad en la elección entre clubes. No es desarrollar una táctica imposible, ni extremadamente novedosa, ni hacer piruetas en el campo...

El éxito de nuestro pais en las últimas competiciones internacionales es el concepto de equipo y la seguridad de saberse capaces. De ser conscientes de que el sitio de España no era eliminarse en cuartos, sino alzar la Copa de Europa o del Mundo. Saber organizar un grupo y el grupo dejarse organizar por su líder.

Ciertamente anoche, los jugadores de nuestra selección nacional nos dieron un baño de saber hacer, de trabajo en equipo, de colaboración mutua... Se vió en pequeños detalles -más allá del juego en sí- como en la complicidad entre jugadores del Barca y el Madrid, en la cesión del gol de Torres a Mata, en la asistencia anímica y técnica en todo momento de Reina a su capitán y titular Casillas y, sobre todo, en la templanza, humildad y sobriedad del Sr. Marqués de Del Bosque, un hombre sencillo capaz de dirigir con  maestría sinfónica a un puñado de chavales sedientos de triunfo.

España debería festejar en Cibeles no sólo la Copa de Europa, sino la decisión unánime de todo un país que ya no quiere quedarse más en cuartos. La euforia colectiva que vivimos debe canalizarse por quien corresponda para convencer a los ciudadanos de su capacidad; para reivindicar que no somos un país de vagón de cola; que tenemos a nuestras espaldas una historia, una forma de ser, una capacidad de trabajo, una ilusión y una confianza en nosotros mismos que no nos la quitan ni la prima de riesgo ni nada que se le parezca.

Si hoy hubiera elecciones y se presentara Del Bosque ganaba por mayoría absoluta. Seguro. Y es que los españoles de a pie, los que comemos de lo que trabajamos, estamos deseosos de que nuestros dirigentes -no sólo políticos- se tomen en serio de una vez trabajar por España como lo ha hecho la selección, de nuevo. Sin colores de clubes, sin ansias personalistas, sin ponerse nerviosos ante la adversidad ni ante la euforia de saberse campeones. Buscando soluciones en décimas de segundo y sin escusas ante la pérdida de balones.

España es única, pero necesita de gente humilde, trabajadora, con la seguridad del que sabe lo que hace y con la templanza de nuestro seleccionador y su equipo. Tenemos muchas cosas a nuestro favor. Esperemos que esta nueva victoria haga remomer las conciencias y se pongan, los que le corresponde, de una vez por todas y para siempre, a trabajar para salir de esta eterna y mediocre situación de "cuartos".

martes, 26 de junio de 2012

Cádiz acoge las XXXII Jornadas Nacionales de Patrimonio Cultural de la Iglesia

Cádiz es esta semana el centro de atención del patrimonio religioso. El Secretariado para el Patrimonio Cultural de la Conferencia Episcopal Española organiza sus XXXII Jornadas nacionales de patrimonio cultural de la Iglesia, sumándose de esta forma -como lo hizo también semanas atrás con las jornadas sobre Historia de la Iglesia- a la celebración del Bicentenario de la Constitución de 1812. El título de las jornadas es "Culto y cultura en el proceso de la evangelización".

Desde ayer por la tarde -en que se inauguraron en el Oratorio de San Felipe Neri con la intervención del director del Secretariado de la comisión episcopal de patrimonio, Manuel Íñiguez y la lección inaugural de José María García León-, hasta el próximo viernes, se desarrollarán cada mañana en el salón de la Orden Tercera del convento de Santo Domingo, una serie de conferencias entre las que destacan las del subsecretario de la Comisión Pontificia para los Bienes Culturales de la Iglesia, monseñor José Manuel del Río, que hablará sobre "Arte y artistas en la Iglesia: Un diálogo secular entre la Iglesia y el arte"; el catedrático de Historia de la Iglesia moderna de la Universidad Gregoriana Fidel González, que hablará sobre "La Iglesia y sus expresiones culturales en el siglo XIX"; el consultor de la Comisión Episcopal de Liturgia, Ramiro González, que abordará "La interrelación entre liturgia y cultura" o el presidente de la Comisión Episcopal de Patrimonio y obispo de Ávila, Mons. Jesús García Burillo. Allí se dan cita en torno al centenar de personas, entre expertos, técnicos, investigadores y parte de la cúpula religiosa española. Está prevista la participación de varios obispos, como el de Zamora, Mons. Gregorio Martínez; o el de Guadix, Mons. Ginés Ramón García; además del de Ávila y el de Cádiz.

Como complemento al programa matinal, cada tarde se han organizado una serie de visitas a los lugares más destacados a nivel patrimonial de la diócesis. Y esto, precisamente, supone otro de los grandes beneficios que puede reportar a la Iglesia diocesana celebrar en Cádiz estas jornadas de la Conferencia Episcopal Española: el hecho de que tanto obispos como técnicos y expertos en la materia conozcan de primera mano los elementos más importantes del patrimonio diocesano, de manera que se pueda poner de manifiesto a nivel nacional e internacional el alto valor patrimonial de la Iglesia gaditana.
 
Así, en la ciudad se mostrará la capilla del Hospital de Mujeres, el oratorio de la Santa Cueva -donde se va a interpretar Las Siete Palabras de Haydn por parte de un cuarteto de cuerda-, las dos catedrales, el Oratorio y Santo Domingo. Fuera de ella habrá visitas a Chiclana, a la ermita de los Santos Mártires de Medina, a la parroquia de Santa María la Coronada y el convento de las agustinas recoletas, celebrándose cada día una eucaristía y una copa de convivencia con productos típicos de la tierra.

lunes, 25 de junio de 2012

Para ir a ver:Murillo y Justino de Neve. El arte de la amistad

A partir de mañana 26 de Junio se puede visitar en el Museo del Prado la exposición Murillo y Justino de Neve. El arte de la amistad  que reúne un conjunto de diecisiete obras tardías del artista, procedentes de colecciones museísticas de Londres, París, Houston, Madrid y Sevilla, entre otras ciudades, fruto de su relación con don Justino de Neve, canónigo de la catedral de Sevilla e importante mecenas y amigo personal del artista.

La muestra se presentará posteriormente en el Hospital de los Venerables de Sevilla, entre octubre y enero de 2013, y finalmente viajará a la Dulwich Picture Gallery de Londres de febrero a mayo del próximo año.

 El conjunto de cuadros que se muestran es un excelente testimonio de algunos de los proyectos artísticos más importantes acometidos en Sevilla en este periodo, que introduce al espectador de lleno en el corazón mismo del Barroco sevillano y de su fusión de arte, religiosidad y cultura. Además de las obras pertenecientes a la colección particular de Justino de Neve, otras se encargaron para la iglesia sevillana de Santa María la Blanca (cuya reconstrucción fue supervisada por él), la catedral y el Hospital de los Venerables Sacerdotes, institución para clérigos que el canónigo había contribuido a fundar y que ahora, casi tres siglos y medio después,  servirá como escenario para la muestra ya que actualmente es la sede de la Fundación Focus-Abengoa, en Sevilla.

Bartolomé Esteban Murillo (1617-1682) era a mediados del siglo XVII el pintor más famoso de Sevilla; Justino de Neve (1625-1685), un culto y dinámico canónigo de la catedral sevillana. Entre ambos se estableció una relación profesional que pronto se transformó en auténtica amistad. 

Y de esa amistad nacieron algunas de las obras más bellas y ambiciosas pintadas por Murillo en las décadas de 1660 y 1670, cuando había alcanzado su plenitud como artista.



La amistad de Justino de Neve, nacido en Sevilla de familia flamenca, desde por lo menos la década de los sesenta hasta la muerte de Murillo en 1682, fue clave para que el artista obtuviese una de sus comisiones más importantes: la decoración de la iglesia de Santa María la Blanca (1662-1665). Además, encargó al pintor sevillano varias obras para el Hospital de los Venerables Sacerdotes, y tuvo en su propia colección algunas de las obras más excepcionales del artista. 

Como canónigo, Justino de Neve obtuvo para Murillo el encargo de una serie de ocho tondos de santos sevillanos, una Inmaculada Concepción que todavía hoy en día decoran el techo de la Sala Capitular de la catedral y el Bautismo de Cristo que corona el retablo de San Antonio en la capilla del santo. Murillo le nombró ejecutor de su testamento y pintó su retrato en 1665 (National Gallery, Londres) –presente en la exposición- como prueba de su amistad, añadiendo la inscripción obsequium desiderio pingebat (pintado con el deseo de regalarlo).

lunes, 11 de junio de 2012

Para ir a ver: "El último Rafael"

A partir de mañana y hasta el 16 de Septiembre se puede visitar en el Museo del Prado "El último Rafael", una de las exposiciones más importantes dedicadas al artista y su taller, y la primera centrada en sus años finales, etapa de su producción que le convirtió en el pintor más influyente del arte occidental. La muestra expone setenta y cuatro obras en total, de las cuales la mayoría no se han mostrado nunca antes en España tranzando un recorrido cronológico por la actividad del maestro, desde el inicio del pontificado de León X (1513) hasta su muerte en 1520, y de la de sus principales discípulos, Giulio Romano y Gianfrancesco Penni, hasta finales de 1524.

La exposición cuenta con un conjunto histórico de cuarenta y cuatro pinturas, veintiocho dibujos, una pieza arqueológica y un tapiz, procedentes de cerca de cuarenta instituciones distintas. Podremos disfrutar de un recorrido que se presenta de forma cronológica y en seis ámbitos temáticos el desarrollo pictórico y estético de Rafael al tiempo que se compara su evolución artística final con una selección de obras de sus dos seguidores Romano y Penni, tanto de las realizadas en vida del artista de Urbino como de las inmediatamente posteriores a su muerte. Esta inédita comparación permite identificar la participación de maestro y alumnos en las obras, así como dilucidar la contribución intelectual y estética de éstos a la obra de Rafael.

Entre las obras más sobresalientes que viajan por primera vez a España destacan el sereno retrato de uno de sus amigos, Baldassare Castiglione (1519), procedente del Musée du Louvre, o el gran cuadro de altar, Santa Cecilia (1515-1516), de la Pinacoteca Nazionale de Bolonia, en el que el espectador puede admirar la singular belleza de sus figuras y la composición armónica y perfecta de las mismas, destreza que el artista logró alcanzar durante su estancia en Roma.

Asimismo, destacan los cuadros del maestro que el propio Museo del Prado conserva de su etapa madura, entre los que se encuentra la gran tabla transferida a lienzo El Pasmo de Sicilia (1515-1516), que se exhibe en la muestra por primera vez tras su restauración.
 
Para conocer más detalles acerca de la exposición puede visitar la web del museo donde existe una amplia información de la muestra, el catálogo de obras y actividades oprganizadas con motivo de la misma que bien merecen dedicarle un rato a su lectura.

martes, 5 de junio de 2012

Para ir a ver: Splendor Europae: Arte Europeo en la Diócesis de Jaén

España desempeñó un papel destacado en el comercio artístico europeo de la Edad Moderna. Junto a las obras de arte que se exportaban, estaban aquellas que, procedentes de los más diversos lugares, pasaban a formar parte de las colecciones civiles y religiosas. Pinturas, esculturas y objetos suntuarios, se convertían en preciadas piezas con las que sus propietarios expresaban prestigio y gusto artístico.

La presencia de artistas europeos en la Península Ibérica, dando respuesta a la fuerte demanda existente, marcó los nuevos gustos y conectó a nuestros maestros con las fórmulas que se daban más allá de los Pirineos. Una realidad en la que también in tuyeron las estampas y grabados que circularon por toda Europa, mostrando algunas de las obras más signi ficativas de artistas afamados como Rubens, Van Dyck, Guido Reni, etc., que servirían de modelos y referentes para los artí fices españoles.

La existencia de territorios bajo la soberanía española en Italia y en la Europa central y septentrional, facilitó estos intercambios, convirtiendo a Flandes y a ciudades como Roma, Nápoles, Bolonia o Génova, en verdaderos hitos del mercado artístico. Pero no sólo se trajeron piezas de estos lugares, Francia y Alemania también fueron un referente en determinados campos. La calidad y excelente manufactura de las telas francesas las convirtió en las elegidas para la confección de ornamentos sagrados. De Augsburgo se importaron magní ficas piezas suntuarias como relicarios y cruces de altar, donde los maestros de aquella ciudad demostraron su valía en el trabajo de la plata y maderas nobles, como el ébano.

La diócesis giennense constituye un magní fico ejemplo de esta realidad cultural. Splendor Europae, pretende a través de una selección de obras de las más variadas disciplinas artísticas (pintura, escultura, objetos suntuarios, textiles y libros), mostrar los excelentes resultados que produjo esta política de intercambios culturales. La Catedral, precisamente una de las instituciones que atesoró una mayor cantidad de estas piezas, acoge algunas de las más signi ficativas que, de procedencia italiana, alemana, francesa o flamenca, llegaron por las más diversas vías al antiguo Reino de Jaén.

jueves, 31 de mayo de 2012

Universitarios: Así no.

La universidad está en pie de guerra. O al menos, un buen grupo de ruidosos alumnos que están en contra de "los recortes", eso de lo que todo el mundo habla y nadie sabe explicarte con detalle en qué se materializa (algo muy frecuente en las manifestaciones estudiantiles...).

Han parado las clases a final de curso y, de buenas a primeras...¡han llegado las vacaciones! y los exámenes, los trabajos por entregar, las tutoría..."ns/nc".

En Sevilla, además, en un alarde de creatividad "cutre", han colocado "tapabocas" y antorchas a numerosas esculturas monumentales que se reparten por el centro histórico, bajo la denominación “Estatuas enfurecidas”.  Así han actuado, entre otras, en la de Doña María de las Mercedes de Borbón; Curro Romero, Pepe Luis Vázquez, Manolo Vázquez, Mozart, el monumento al flamenco de la Plaza del Altozano, la Duquesa de Alba (Jardines de Cristina), Velázquez, Daoiz, Cervantes o Santa Ángela que aparece en la imagen de la derecha.

Todo esto de manifestarse está muy bien y la juventud es reivindicativa por defecto. Pero muchas veces las formas hacen perder la razón y lo que es peor: que lo que quieren es que os quedéis en las formas, en el jaleo y la pandereta porque vuestro futuro está ya más que estropeado. Si, sí, estropeado desde que la universidad es un ente endogámico basado en los "favores" de unos y otros, en los lazos familiares, estropeado porque -en el caso de bellas artes, que es lo que nos preocupa- cada vez los alumnos tiene menos horas de clase y, por lo tanto, se aprende menos. Porque se teoriza sobre mucho pero no se trabaja sobre lo que verdaderamente os será útil para trabajar... 

Todo esto no es una elucubración. Es la realidad que nos cuentan los actuales alumnos, o los que promociones siguientes a la nuestra nos vienen relatando. Y para muestra un botón: 

Una profesora-pintora con la que tuve el placer de prepararme el exámen de ingreso, nos contaba como en sus tiempos (en la antigua escuela superior de bellas artes que no era ni siquiera universitaria) se iba a clase mañana y tarde, todos los días, porque todos los días se daban todas materias (todos los días, pintura, todos los días dibujo del natural, todos los días teoría...). Ya en el plan de 1978 -en el que estudié- esas asignaturas constaban de nueve horas semanales, es decir, que ya no hacía falta ir a clase más que media jornada. Actualmente, apenas han quedado reducidas estas asignaturas al tercio de lo que se daba antes y ¡¡no digamos si lo comparamos con la escuela antigua!!

Conclusión: ¿Hacia donde va la universidad?¿Qué futuro os espera si ya no es suficiente una carrera, sino también un máster, estancia en el extranjero, prácticas...? Cuándo empezará vuestra vida laboral ¿a los treintaitantos?. Seguid si queréis tapándole la boca a las estatuas, pero ellas desgraciadamente no os van a solucionar nada. Porque los recortes llegaron ya hace muchos años. Mucho antes que la "prima de riesgo", de Rajoy, de Rubalcaba y de todo eso. Los recortes llegaron cuando "alguien" dilucidó que era más rentable para el "sistema" tener payasos en las setas que artistas y restauradores estudiando en el edificio de la calle Laraña.