miércoles, 11 de noviembre de 2020

San Ignacio "abanderado" vuelve al colegio Portaceli tras su intervención

Tras algo más de cuatro meses de trabajo, la imagen de San Ignacio de Loyola vuelve a recibir a cuantos acceden al hall del colegio Portaceli, en Sevilla, tras haber sido sometida a un proceso de conservación-restauración por parte de la firma sevillana GESTIONARTE. Estos trabajos se han llevado a cabo a iniciativa de la Asociación de Antiguos Alumnos del centro y gracias a los donativos de personas y/o empresas que han tenido a bien contribuir con este proyecto de conservación patrimonial. 

Los detalles sobre la imagen, realizada por el jesuita Victoriano Salmón en torno al año 1885, ya los expusimos en una entrada anterior (ver pinchando aquí). Igualmente, comentamos las alteraciones más destacadas que ponían en peligro la perdurabilidad de la imagen. Sobre éstas, y en lo que al estrato de revestimiento se refiere, el deterioro era altamente significativo por los numerosos desgastes, abrasiones y pérdidas de dorado y color que presentaba, por las pérdidas de materia (lagunas) que se repartían por toda la superficie y porque las intervenciones restauradoras acometidas no habían hecho más que agravar el problema conservativo al aplicar «pátinas» artificiales y retoques al óleo que se mostraban alterados. Además, estas reparaciones (realizadas con materiales y una praxis actualmente obsoletos), ocultaban buena parte de la policromía original de la imagen, felizmente recuperada. 



Una vez trasladada la imagen al estudio de restauración, se procedió a realizar un estudio técnico y fotográfico detallado, previo al inicio de los trabajos que complementase el efectuado en el momento de la redacción del proyecto. A continuación, iniciábamos nuestro trabajo eliminando el polvo y otros depósitos en superficie, así como realizando una fijación preventivo-curativa de los levantamientos existentes en la superficie polícroma. De gran dificultad podríamos calificar el proceso de limpieza, por cuanto tuvimos que retirar los repintes aplicados en intervenciones anteriores –no sin esfuerzo, dada la dificultad que presentaba- hasta sacar a la luz la policromía subyacente en estas zonas. Seguidamente, consolidamos el soporte de madera para finalmente proceder a la reintegración volumétrica y cromática de todo el conjunto. 













Desde estas líneas queremos agradecer a la directora titular del centro Dña. Lourdes Borrero, al presidente de la asociación de AA.AA., D. Antonio Ceballos, así como a cuantos han participado y/o colaborado con este proyecto la confianza depositada en nuestro equipo técnico y las atenciones recibidas a lo largo de todo el proceso. 

lunes, 14 de septiembre de 2020

I Encuentro de transferencia tecnológica en Patrimonio Cultural

 


Os recordamos que hasta el día 22 estáis a tiempo de inscribiros en el I Encuentro de transferencia tecnológica en Patrimonio Cultural organizado por la Plataforma PTI-PAIS (Plataforma Temática Interdisciplinar Patrimonio Abierto) que se celebrará el próximo 8 de octubre entre las 16:00 a 18:30 h. 

El objetivo del encuentro es fomentar la colaboración público-privada  y el desarrollo de posibles sinergias en el campo de la conservación del patrimonio cultural material a través de un evento virtual de  networking entre grupos de investigación, empresas e instituciones. 

Durante el Encuentro tendrá lugar una serie de presentaciones breves (3 minutos de duración y se tendrá que ajustar el contenido a una sola diapositiva) por parte de los participantes en el expondrán en qué trabajan y qué necesidad tecnológica/colaboración/partner buscan en el encuentro. Con posterioridad a las presentaciones tendrán lugar reuniones bilaterales entre los participantes previamente agendadas. 

Para poder participar es necesario: 

1. Inscribirse a través del siguiente link https://bit.ly/3eIALN1
2. Enviar la plantilla de participación a la dirección de 
correopti-pais@iqfr.csic.es antes del próximo 22 de septiembre. 

En el siguiente enlace encontraréis la plantilla de participación así como todo el material informativo del Encuentro https://saco.csic.es/index.php/s/MgSa4gzMjbjRez7

Más información en https://bit.ly/2FJIzSK 

Fuente: ACRE

lunes, 10 de agosto de 2020

Una vera effigie de la Pastora de Capuchinos

En los últimos meses hemos tenido la oportunidad de intervenir esta interesante pintura, que damos a conocer a través de nuestro blog de gestionarte. Se trata de un óleo sobre lienzo que representa a la imagen de la Divina Pastora de Capuchinos, que se venera en Sevilla. Por el estudio histórico realizado, es fechable en torno al año 1921. En el ángulo inferior derecho aparece la firma del autor: “E. Mármol”.

Para quien pudiera estar interesado, la obra -de propiedad particular- se encuentra a la venta (info@gestionarte.es).

 

El lienzo tras la intervención.


Estado previo de la obra.


Concretamente, se trata de un óleo sobre lienzo montado sobre bastidor de madera. Posee unas dimensiones de 107,5 x 83 cm. Como dato técnico de interés hemos de indicar que la pintura se aplicó directamente sobre el lienzo, sin capa de preparación alguna. 

La imagen se ha representado vistiendo túnica blanca y manto rojo bordado en oro. Tocada con un sombrero adornado de flores y diversas joyas, todos los elementos se corresponden con piezas de su ajuar. Como es preceptivo, se sitúa en un paisaje campestre, apaciguando con su mano derecha un cordero y con la izquierda sostiene un báculo y un ramillete de flores. Sin lugar a dudas, esa veracidad en la representación emana de la utilización de un modelo que, en este caso, no puede más que ser una fotografía existente de la imagen, fechable a finales del s. XIX, que hemos localizado.

La firma E. Mármol corresponde al ceramista sevillano Enrique Mármol Rodrigo, de quien apenas se conservan obras de caballete, por cuanto fue fundamentalmente pintor ceramista. Entre la numerosa producción de este artista, podemos destacar el retablo de Santa Ana con la Virgen y el Niño que se muestra en la trianera iglesia de Santa Ana o el gran retablo del Cristo del Amor de la calle Villegas, en la iglesia del Salvador (Sevilla), que es el mayor de todos los retablos cerámicos existentes en la ciudad, pues representa la imagen del Crucificado a tamaño natural.

Tratamiento de conservación-restauración

Tras un deficiente y prolongado almacenaje durante años, la obra se había deteriorado de forma muy notable. Tan es así, que buena parte del lienzo estaba sujeto por medio de un papel/tela adhesivo para evitar su pérdida irreparable. Igualmente, la inestabilidad que presentaba, tanto el soporte de tela como el bastidor, exigían someter a la obra a un tratamiento de consolidación general. Para ello, en primer lugar, se procedió a su reentelado y montaje sobre nuevo bastidor de madera, tras el pertinente proceso de fijación, aspiración y limpieza del reverso, etc. 





Una vez consolidado el soporte, se procedió a la retirada del barniz oxidado que cubría la obra, el cual modificaba sustancialmente el aspecto de la misma, alterando el cromatismo real de la pintura.





Finalmente, se procedió a la reintegración volumétrica (estuco) y cromática de toda la obra, hasta conseguir una visión homogénea de la pieza, como es preceptivo.





Un análisis más detallado de la obra, así como la justificación de la autoría del lienzo y su historia material la puede encontrar en el artículo de investigación publicado en el número de este mes de agosto del Boletín de las Hermandades y Cofradías de Sevilla [DOMÍNGUEZ GÓMEZ, Benjamín. Una pintura inédita de la Pastora de Capuchinos, obra del ceramista Enrique Mármol Rodrigo; Algunas aportaciones tras su restauración en Boletín de las Hermandades y Cofradías de Sevilla nº 739, agosto 2020. Págs. 609-611].


miércoles, 15 de julio de 2020

En restauración la imagen de San Ignacio de Loyola del colegio Portaceli

Desde hace ya algunas semanas andamos inmersos en la restauración de la imagen de San Ignacio de Loyola que figura en el hall del colegio sevillano "Inmaculado Corazón de María" (Portaceli), perteneciente a la "Fundación Loyola", obra apostólica de la Compañía de Jesús en Andalucía, Canarias y Extremadura. Dichos trabajos nos han sido encomendados gracias a la iniciativa de  la Asociación de Antiguos Alumnos de dicho centro, que se ha hecho cargo de la financiación del proyecto.

Descripción de la obra

La imagen, de bulto redondo y apoyada sobre una peana ochavada de aspecto jaspeado, representa a San Ignacio de Loyola, fundador de la Compañía de Jesús. De tamaño natural (alcanza los 195 cm de altura total), se muestra de pie, con el derecho ligeramente avanzado y la cabeza erguida, mirando al horizonte. Con la mano derecha sujeta el asta de una bandera blanca que le envuelve el cuerpo, rodeándolo. En la misma bandera figura, a la altura de la cabeza, un nimbo donde se insertan las iniciales del lema de la compañía A.M.D.G. (Ad Maiorem Dei Gloriam); en la mano izquierda, dispuesta hacia abajo, porta un libro (que bien pudieran ser "Las Constituciones" de la Compañía o bien los "Ejercicios Espirituales"). Viste el hábito jesuita de la época, esto es, sotana con fajín y manteo negros, cuyos bordes quedan ricamente adornados como en el pecho, donde figura el anagrama IHS. Está realizada en madera tallada y policromada, decorada con estofados sobre oro fino. Posee ojos de cristal. 




Es obra del jesuita P. Victoriano Salmón S.J. (1839-1910) quien debió ejecutarla hacia 1885. Los también jesuitas Julio Alarcón y Fernando García Gutiérrez estudiaron en 1923 y 1991 respectivamente la figura del padre Salmón, al que consideraron “un escultor singular (…) dotado de una inspiración innegable”.


Imagen de San Ignacio del Colegio de
N.S. del Recuerdo (Madrid)
Victoriano Salmón nace en Madrid el 18 de octubre de 1839. Su padre, vaciador del escultor Grajera, tenía un empleo en el Museo del Prado, al cual acudirá frecuentemente durante su infancia. Estudia en la Real Academia de Nobles Artes de San Fernando, donde obtendrá calificaciones muy altas, obteniendo posteriormente una beca para pasar dos temporadas en Segovia, realizando trabajos de decoración y restauración.  El 13 de marzo de 1863 ingresa en el Noviciado del Puerto de Santa María a la edad de veintitrés años. Ya en la Compañía, sus superiores quisieron que continuara su labor artística, en paralelo a sus estudios, que desarrolla primero en El Puerto de Santa María,  León y Poyanne (Francia) –en época de expulsión- ordenándose sacerdote el 26 de julio de 1875. Destinado en Orduña (Vizcaya) desde, al menos, 1871, en 1882 es destinado a Madrid, al nuevo colegio de Chamartín. En este período es cuando realiza algunas de sus mejores obras, como la Virgen del Recuerdo y los cuatro ángeles para decorar el presbiterio del templo del citado colegio madrileño, entre otros. De esta época es el San Ignacio envuelto en la bandera “de la mayor gloria de Dios”, con la que el padre Salmón –en palabras del P. García Gutiérrez- renueva la iconografía de este santo, considerándola como la obra más importante del escultor jesuita, también del Colegio de Ntra. Sra. del Recuerdo de Madrid. Es, precisamente, una versión de esta escultura -que no exactamente una réplica como se ha dicho-  la  del colegio Portaceli de Sevilla, a la que se suman, al parecer, otras repartidas por España y América.

El buen hacer del escultor jesuita llegará a oídos del P. General, el español P. Luis Martín S.J., el cual encargará al P. Salmón unos relieves sobre la vida de San Ignacio, los cuales nunca llegarán a Roma, conservándose en la Casa de Loyola. En 1893 es destinado al colegio de Villafranca de los Barros, donde permanecerá hasta su traslado a Almería a principios  de 1910, donde fallecerá en 30 de octubre. 

Su obra puede definirse como una singular aportación a la escultura romántica española, y está caracterizada, según el padre García Gutiérrez, por la grandiosidad, la expresión de los sentimientos y la originalidad de las composiciones, características que encontramos en la pieza que nos ocupa, así como en el monumental Sagrado Corazón de Jesús que se venera en la hornacina central del retablo mayor de la iglesia de los Jesuitas en la calle Jesús del Gran Poder de Sevilla, fechable en la primera década del s. XX.

A pesar de todo lo expuesto, nos ha llamado poderosamente la atención el que la imagen que venimos estudiando no figure entre las que se relacionan en el libro Iconografía de San Ignacio de Loyola en Andalucía, un extenso catálogo iconográfico editado en 1991 con motivo del V Centenario del nacimiento de San Ignacio y que, sin embargo, no incluye a esta singular escultura. Es probable que, por su estética decimonónica, no haya recibido –pensamos- el reconocimiento artístico y patrimonial que, sin embargo a nuestro juicio, ostenta y que los trabajos de conservación-restauración emprendidos ayudarán, sin duda, a su puesta en valor. 

Historia material 

Si atendemos a la placa conmemorativa que figura en el frontal de la peana de la imagen, ésta pudo llegar a Sevilla en 1914, con motivo del centenario de la primera restauración de la Compañía y entronizada en el colegio de Villasís.  Desde entonces, ha ocupado diferentes localizaciones en el interior del edificio educativo y sus diferentes sedes hasta ocupar la actual, en el hall o “portería” del colegio ubicado desde 1950 en la "Huerta del Rey", en pleno barrio de Nervión de la capital hispalense.



La imagen presidiendo una eucaristía en el patio del Colegio de Villasís.


Documentalmente sólo tenemos constancia de una intervención restauradora, efectuada en 1992 por la empresa SECOR S.L. si bien hemos podido verificar como la escultura fue intervenida con anterioridad, al menos, en una ocasión más. 

Análisis del estado de conservación

En términos generales, el soporte de madera no presentaba alteraciones destacadas que pusieran en peligro la perdurabilidad de la imagen. Tan sólo las numerosas grietas verticales desarrolladas a consecuencia del sistema de construcción y materiales empleados, así como la incidencia de la Temperatura y Humedad Relativa (HR) que afectan directamente a la estabilidad de la madera y, consecuentemente, al revestimiento polícromo.



Estado de conservación previo a la intervención. Detalle. 



Sin embargo, en lo que al estrato de revestimiento se refiere -comúnmente denominado como policromía-, el deterioro es altamente significativo por varios motivos: En primer lugar, porque presenta numerosos desgastes, abrasiones y pérdidas de dorado y color, lesiones que tienen una fácil explicación si consideramos que esta escultura ha estado al alcance del alumnado durante más de un siglo y su mantenimiento ha corrido a cargo del personal de limpieza ordinaria del centro. Ello ha supuesto que las zonas más sobresalientes o de fácil acceso (peana, bandera, pie...) presenten un notable deterioro, acumulado con el paso de los años. También son significativas las pérdidas de materia (lagunas) que en un buen número se reparten por toda la superficie de la imagen. 

Por otro lado, las intervenciones restauradoras acometidas no han hecho más que agravar el problema, por cuanto vinieron a resolver los daños  aplicando "pátinas" y retoques al óleo que en la actualidad se mostraban alterados. Además, estas reparaciones (realizadas con materiales y una praxis actualmente obsoletos), ocultaban buena parte de la policromía original de la imagen. En consecuencia, podían apreciarse por la superficie de la imagen (especialmente sobre la bandera) muchas zonas oscuras o manchas que respondían a dichas aplicaciones.





A ésta alteración cromática hay que sumar la acumulación de depósitos en superficie (polvo, etc.), todavía más destacada en las zonas de difícil acceso, que otorgaban a la obra un aspecto oscurecido y gris, además de favorecer la proliferación de agentes biológicos. 




Tratamiento de conservación-restauración:

Los trabajos, que tendrán una duración aproximada de tres meses, quedaron debidamente fundamentados y propuestos en el informe técnico redactado con fecha marzo de 2019. En él se establecieron los diferentes tratamientos a realizar, el presupuesto de ejecución y las medidas preventivas a adoptar una vez culmine el proceso restaurador. 

Una vez trasladada la obra al estudio de conservación-restauración se ha procedido a realizar un estudio fotográfico detallado, tanto con luz natural como rasante y ultravioleta, que sirva para documentar el estado de conservación previo a la intervención. Igualmente, se han realizado las pertinentes pruebas técnicas (test de limpieza, etc.), para concretar la metodología a emplear. 



Fotografía mediante iluminación con luz ultravioleta.



Pruebas de limpieza donde puede apreciarse la policromía original de la imagen
oculta bajo aplicaciones posteriores (pátina artificial).



Más concretamente, el proyecto contempla llevar a cabo las siguientes actuaciones:

- Eliminación de polvo y otros depósitos en superficie
- Fijación de levantamientos de la capa pictórica 
- Limpieza química y mecánica del revestimiento polícromo
- Consolidación del soporte de madera
- Reintegración volumétrica de las lagunas existentes (estucado)
- Reintegración cromática de las lagunas existentes
- Barnizado de protección final.




Bibliografía:

- ALARCÓN, Julio. Un escultor singular. Apuntes biográficos entre ascéticos y artísticos. Bilbao: Editorial Mensajero, 1923.
- CARRETERO J.M. et all. Iconografía de San Ignacio de Loyola en Andalucía. Sevilla: Compañía de Jesús, 1990.
- GARCÍA GUTIÉRREZ, Fernando. El P. Victoriano Salmón en Boletín de Bellas Artes, 2ª Época, nº XIX, 1991.
- RÉAU, Louis.  Iconografía del arte cristiano. Barcelona: Ediciones del Serbal, 1997. Tomo 2; volumen 4. Págs. 101-105.
- SALE, Giovanni (coord.). Ignacio y el arte de los jesuitas. Bilbao: Mensajero, 2003.
- SOTO ARTUÑEDO, Wenceslao. Coordenadas histórico-geográficas de la provincia bética de la Compañía de Jesús en El Arte de la Compañía de Jesús en Andalucía 1554-2004. Córdoba: Obra social y cultural CAJASUR, 2004. Págs. 15-56.



jueves, 25 de junio de 2020

Publicado el nº 17 de la revista GE-CONSERVACIÓN del GEIIC

En línea con la labor de divulgación científica que desde este blog de gestionarte habitualmente realizamos, ponemos a disposición de nuestros seguidores un nuevo número de la revista GE-conservación.

Ge-conservación es una publicación periódica del GE-IIC (Grupo español de conservación del International Institute for Conservation) cuyo objetivo es contribuir al desarrollo científico, a la difusión y al intercambio de los conocimientos en materia de conservación y restauración del Patrimonio Cultural. Está dirigida principal, pero no exclusivamente, a los países de habla española y portuguesa. A tenor de los últimos reconocimientos obtenidos, seguramente es la revista de mayor impacto e importancia a nivel académico en materia de conservación-restauración de bienes culturales en España.  

De este decimoséptimo número nos congratula destacar un artículo titulado "Factores de alteración del retablo en madera policromada; una propuesta de terminología y clasificación" elaborado  por el responsable de gestionarte Benjamín Domínguez Gómez. En él expone una revisión crítica del tema, proponiendo una nueva clasificación de los agentes de deterioro que tienen incidencia sobre esta tipología de obras de arte. 



La revista Ge-conservación nº 17~ 2020 puedes descargártela PINCHANDO AQUÍ.

lunes, 1 de junio de 2020

Cultura abre la convocatoria de las ayudas para la conservación e inventario del patrimonio sacro

En el día de hoy se ha publicado en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía (BOJA) la convocatoria 2020 para la concesión de subvenciones a la conservación-restauración e inventario de bienes muebles del patrimonio histórico de carácter religioso en Andalucía (ver publicación pinchando aquí). El plazo de presentación de solicitudes -por vía telemática exclusivamente- estará abierto hasta el próximo 1 de julio de 2020. 

Estas subvenciones, dotadas con una partida presupuestaria de 750.000 euros, presentan dos líneas de ayudas: la primera -para la que se destinarán 495.000 euros en dos anualidades- se dirige a la conservación y restauración del patrimonio, y la segunda, con un presupuesto de 255.000 euros, va destinada a la realización de inventarios que faciliten el conocimiento de los bienes muebles de carácter sacro conservados en la comunidad andaluza. Los posibles beneficiarios de las ayudas son las entidades religiosas inscritas en el Registro de Entidades Religiosas, que tengan la propiedad, la posesión o sean titulares de otros derechos sobre bienes muebles del patrimonio histórico de carácter religioso en Andalucía. 

Orden de 13 de diciembre de 2019, por la que se aprueban las bases reguladoras para la concesión de estas  subvenciones, publicadas con fecha 18 de diciembre de 2019,  puede consultarlas pinchando AQUÍ

Tanto para la conservación-restauración como para el inventario del patrimonio histórico de carácter religioso en Andalucía se ha previsto financiar hasta el 80% del presupuesto de la actividad, siendo compatible con otras fuentes de ingresos. Así, en la primera línea la dotación económica alcanzará un máximo de 30.000 euros, y en la segunda, hasta 15.000 euros. Una comisión de valoración, integrada por empleados públicos de la Consejería de Cultura y Patrimonio Histórico, será la encargada de realizar la evaluación de las solicitudes y el análisis de la documentación.

Si está interesado en intervenir alguna pieza de las tipologías en las que la empresa gestionarte está especializada (pintura de caballete, retablos, esculturas en madera policromada...) y desea presentar una solicitud, puede ponerse en contacto con nosotros a través del formulario previsto en nuestra página web pinchando AQUÍ.

sábado, 23 de mayo de 2020

Guía para la Elaboración e Implantación de Planes de Conservación Preventiva

El Instituto de Patrimonio Cultural de España a través del Ministerio de Cultura y Deporte ha publicado la "Guía para la Elaboración e Implantación de Planes de Conservación Preventiva". 

Una de las líneas de actuación que más fuerza ha cobrado en las últimas décadas en materia de conservación patrimonial es la implantación de métodos preventivos frente a la restauración tradicional, dado que ha quedado puesto de manifiesto que la mejor forma y más económica de conservar el patrimonio cultural es a través de la prevención de futuros deterioros y la aplicación de métodos de prevención al conjunto de las colecciones. 

A esta actividad es a la que se le ha venido a llamar “conservación preventiva”, por oposición a las acciones y tratamientos que se realizan físicamente sobre el objeto para paliar los daños presentes, denominados como “conservación curativa”, o aquellos que minimizan los efectos de daños plasmados en el plano estético de la obra,  a los que llamamos “restauración estética” o simplemente “restauración”. Esta última es quizás la actividad más conocida y comúnmente demandada de las tres, siendo tradicionalmente la disciplina profesional utilizada para hacer frente al progresivo deterioro de los objetos artísticos.

Esta publicación es el resultado de la experiencia acumulada del Departamento de Conservación Preventiva del IPCE en la aplicación del un método de trabajo del Plan de Conservación Preventiva en grandes proyectos. En ella se propone un método de trabajo que permita enfocar y analizar los problemas de conservación de los bienes culturales, y facilitar el diseño y la implementación de procedimientos para la preservación del patrimonio.

Puede acceder pinchando AQUÍ

viernes, 14 de febrero de 2020

I Jornada técnica de Patrimonio Cultural en la Archidiócesis de Sevilla

Con motivo de la Festividad del Beato Fra Angélico, la Comsión Diocesana para el Patrimonio Cultural de la Archidiócesis de Sevilla organiza la I Jornada Técnica de Patrimonio 2020, con la intención de reunir a artistas y profesionales del patrimonio (arquitectos, conservadores-restauradores, historiadores del arte...) que habitualmente trabajan en la conservación, difusión y gestión de los bienes culturales de la diócesis.  

La cita es el sábado 15 de febrero a las 9,30 horas en el Salón de actos del Palacio Arzobispal (Plaza Virgen de los Reyes s/n). La entrada es libre. 



lunes, 3 de febrero de 2020

El retablo de Ntra. Sra. de la Caridad ya luce restaurado

La sevillana Hermandad del Baratillo disfruta ya de otro de los retablos de su capilla restaurados por GESTIONARTE. Concretamente se trata del retablo de Ntra. Sra. de la Caridad en su Soledad, un retablo fechable en la segunda mitad del s.XVIII  que, originalmente, estuvo presidido por el lienzo de la Virgen del Carmen, que actualmente se conserva en el testero derecho de la nave del templo. 

Los trabajos, que se iniciaron el pasado mes de octubre de 2019, se han prolongado exactamente a lo largo de los cuatro meses previstos, siendo ejecutados por un equipo de dos conservadoras-restauradoras junto con el responsable de la firma, Benjamín Domínguez Gómez, doctor en Bellas Artes y responsable del proyecto. 

A ellos, además,  se han sumado los profesionales correspondientes a las diferentes actuaciones que se han llevado a cabo en paralelo (trabajos de albañilería, tapizado del camarín, iluminación, etc. ) dado que, desde el principio, los trabajos se han acometido de manera integral, actuando no sólo sobre las piezas artísticas sino también sobre aquellos elementos del inmueble que inciden en su correcta conservación y uso. 


Tratamiento

Sobre el estado de conservación de la obra ya publicamos en el blog de gestionarte una entrada informando del avance de los trabajos (ver). Así, una vez retirada la imagen, se comenzó con el desmontaje del retablo y el traslado de las piezas al estudio de restauración, donde a lo largo de estos meses se procedió, en primer lugar, a la consolidación estructural del mismo. En lo referente al soporte de madera, la pieza más dañada con diferencia era la mesa de altar, la cual ha sido dotada de una nueva tapa en madera de haya laminada en sustitución de la anterior de pino que estaba en muy mal estado, entre otras actuaciones. 




En una segunda fase, se procedió a la limpieza de la superficie pictórica, eliminando depósitos superficiales, repintes y barnices aplicados en reparaciones anteriores, así como en la reintegración volumétrica y cromática de aquellas piezas y lagunas que la visión general de conjunto del retablo requerían. En este sentido, en gestionarte somos muy escrupulosos en lo que a criterios de intervención se refiere, limitando las reposiciones de piezas a aquellos elementos de los que fehacientemente se conoce su morfología y, además, son imprescindibles para una correcta visión del retablo, evitando incluir elementos innecesarios no originales y/o que falseen o modifiquen la obra original, tal y como se recomienda en las Cartas Internacionales. Con todo, la condición sacra y en uso de este tipo de bienes culturales exige un equilibrio entre la estética y la historicidad de la obra de arte,  tema al que dedicamos mucho tiempo de reflexión, pruebas, etc. con el fin de tomar la decisión más acertada para cada caso concreto. El resultado es una restauración estéticamente satisfactoria para los cofrades, ejecutada bajo una metodológica científica a la altura de cualquier instituto de conservación o museo europeo. 





En paralelo, y aprovechando la ausencia del retablo en su emplazamiento, se acometieron trabajos de albañilería para solventar algunos problemas en los apoyos de fábrica del retablo, así como completar el zócalo de mármol que reviste los laterales del mismo y otras mejoras. Ya en enero, se inició el proceso de montaje en base al sistema constructivo original, si bien incorporando una superficie de aislamiento frente a la humedad y algunos elementos en acero inoxidable que complementan o sustituyen los a los anclajes existentes. Para las lámparas votivas se ha dispuesto un sistema de sujeción que permita su manipulación sin necesidad de dañar el soporte de madera. Finalmente, el equipo de gestionarte completó la reintegración cromática de todo el conjunto “in situ” bajo la nueva iluminación LED colocada. 






El retablo y su historia

El retablo de Ntra. Sra. de la Caridad es una pieza realizada en madera policromada, de planta rectilínea y adosada al muro. Consta de mesa de altar, banco y un único cuerpo articulado en base a una hornacina central abocinada, rematada semicircularmente en la parte superior y a la que le falta el remate original, hoy perdido (presumiblemente una cartela con el anagrama de María u otro detalle similar). La talla, que combina la hoja cartilaginosa con otras piezas donde el acanto ha sido trabajado de forma más menuda, armoniza con la decoración polícroma satisfecha sobre fondo verde y donde se alterna el pan de oro, la plata y la técnica de “corladuras”. Incluso incorpora algunos detalles realizados a pincel en la zona superior del arco, muy propios de la decoración dieciochesca y que, tras la restauración, pueden apreciarse con mayor detalle. También se han recuperado algunos elementos originalmente plateados que, antes de la restauración, presentaban oscuros repintes dorados en purpurina, como es el caso de la pieza inferior del banco.  

Forma parte del conjunto de retablos que decoran los muros de la Capilla de la Piedad, una pequeña capilla levantada entre los siglos XVII y XVIII en el Arenal de Sevilla, en pleno centro histórico de la ciudad. En origen, estaba presidida por un lienzo representando el pasaje de la Virgen con Jesús en brazos, al pie de la cruz y, el retablo que nos ocupa, por un lienzo de la Virgen del Carmen; no en vano, a escasos metros se encuentra el río Guadalquivir y esta zona ha estado históricamente vinculada al quehacer de marineros, pescadores y comerciantes. 


Hipótesis de cómo debió de ser el retablo de la Virgen del Carmen (hoy de Ntra. Sra. de la Caridad) en el s.XVIII.


Así como en los primeros años del s.XX el retablo mayor fue remodelado para albergar a las imágenes titulares, la Virgen de la Piedad y el Stmo. Cristo de las Misericordias, con la bendición de  Ntra. Sra. de la Soledad en 1931, ésta se entronizó en el retablo que estudiamos, en sustitución del lienzo. Más adelante, en la segunda mitad del s.XX, este retablo fue remodelado nuevamente para aumentar la profundidad del camarín de la imagen, incorporándosele piezas de nueva factura en los laterales, que se han mantenido en esta última intervención, como la nueva pieza que se dispuso, a modo de “sotobanco” la última vez que se “restauró” el conjunto. 


 El retablo antes y después de la intervención [Foto: Emilio Simón by GESTIONARTE].